Golpe de calor, como actuar

El hombre es un ser homeotermo, capaz de mantener su temperatura corporal a pesar de las variaciones ambientales mediante un eficaz sistema de termorregulación que actúa a modo de termostato. Ante un posible fallo de los mecanismos de termorregulación ante un calor excesivo, aparece un cuadro clínico que se ha denominado Golpe de Calor. Se trata de una urgencia extrema que produce una mortalidad cercana al 70% y que se caracteriza por:

– Presentación más frecuente en personas debilitadas o de edad avanzada, jóvenes no entrenados que realizan ejercicio físico intenso.

– Se tienen que dar condiciones de temperatura ambiente elevada y se suman a esto la escasa velocidad del viento y elevada humedad del ambiente. La exposición al sol no es requisito que parezca indispensable, el mayor número de los casos de golpe de calor aparece a las 24-48 h del inicio de la ola de calor temperaturas ambientales superiores a 30º.

– El cuadro clínico se presenta otras veces de manera brusca, a veces precedido de dolor de cabeza y sensación de mareo, le sigue una sensación de confusión y desorientación, la piel está caliente enrojecida y seca, es patente la falta de sudoración, la frecuencia del pulso aumenta rápidamente y la temperatura corporal se eleva llegando a los 40-41º, hay hipotensión, las arritmias cardiacas y en especial la fibrilación ventricular precipita la muerte en fases tempranas de la enfermedad. Otra complicación frecuente son las convulsiones.

El tratamiento del golpe de calor se basa fundamentalmente en tres cuestiones:

Prevención, Reconocimiento rápido del cuadro clínico y enfriamiento precoz.

– Prevención: Evitar largas exposiciones al sol y temperaturas ambientales altas.

Administración de líquidos: a los deportistas y corredores se les recomienda la ingesta de 250 ml de agua cada 2-3 km. de carreras, si hay además gran sudoración se añadirán suplementos de cloruro sódico o la ingesta de bebidas electrolíticas isotónicas.

Deben tomarse de inmediato medidas drásticas para intentar reducir la temperatura corporal, primeramente apartaremos al paciente de la luz solar, se le quitará la ropa y se procede a humedecer la superficie corporal abanicando posteriormente con el fin de desplazar el aire y fomentar la evaporación.

En la mayoría de los casos hay que proceder al Traslado Hospitalario ya que estos pacientes requieren enfriamiento progresivo (en UCI) en dónde se le someterá al paciente a la inmersión en agua fresca (11ºC) con control de la temperatura, el enfriamiento cesará cuando la temperatura corporal alcance los 39º, además de esto suele ser necesario el tratamiento de las complicaciones (hipotensión, arritmias cardíacas, convulsiones…).