STOP infecciones en Piscinas, 4 Recomendaciones

STOP infecciones en Piscinas.

La desinfeccion y el tratamiento del agua son las herramientas para detener las infecciones en piscinas.

Para hacer STOP infecciones en Piscinas, hay que evitar las alteraciones de la calidad del agua de la piscina.

Pueden venir producidas por diversos agentes contaminantes, como los siguientes:

Bacterias: causantes de enfermedades como otitis, conjuntivitis, gastroenteritis, etc.
Virus: como los causantes del papiloma y la hepatitis A.
Hongos: que suelen desarrollarse en las zonas húmedas anexas al vaso, provocando enfermedades como el pie de atleta o la candidiasis.
Algas: que pueden proliferar debido a tratamientos inadecuados del agua o a la presencia de nitratos, y contribuir a la aparición de los anteriores.

 

Además de esta contaminación biológica, puede existir una contaminación química.

La contamiacion química es debida a un inadecuado funcionamiento del sistema de depuración,.

Tambien puede ser por el uso de sustancias químicas no autorizadas.

Otros de los motivos puede ser por el mal uso de las que se añaden durante el proceso de depuración.

Las fuentes de contaminación más importantes son:

– Los usuarios: aportan al agua gérmenes, parásitos y partículas como
pelos, cremas, etc.
– Elementos extraños al agua: como tierra, hojas, insectos, etc., que son transportados al agua por la lluvia, el viento y el mal uso que pueden hacer los bañistas de las instalaciones.
– Las propias instalaciones: filtros sucios, paredes y suelos en malas condiciones higiénicas, etc.

Contribuyen al desarrollo de infecciones en piscinas los siguientes factores:

– Número excesivo de bañistas: aportan materia orgánica y microorganismos.

La materia orgánica además de consumir una parte importante de desinfectante es empleada como nutriente por los microorganismos.

– Temperatura elevada del agua que facilita el desarrollo de microorganismos.

– Niveles de desinfectante bajos o ausentes.

– Las superficies que no son lisas y son de difícil limpieza y fácil acúmulo de suciedad pueden agredir la piel mojada y blanda, lo que favorece la penetración de algunos microorganismos.

– Un estado inmunitario deficiente, que favorezca la aparición de la enfermedad.

Los procesos más frecuentemente relacionados con el uso de piscinas son las infecciones .

Existen infecciones dérmicas, de mucosas y gástricas, al ser estas las vías de entrada de los gérmenes al organismo en contacto con el agua.

A través de la piel pueden penetrar hongos dermatofitos.

Estos son mas causantes de enfermedades como el pié de atleta.

Son virus que provocan la verruga plantar y estafilococos que son origen de forúnculos.

En mucosas, las infecciones se localizan en la rinofaringe, ojos y oídos, provocando rinitis, conjuntivitis y otitis.

La infección gástrica más frecuente causada por los gérmenes que se encuentran en el agua del vaso de las piscinas es la gastroenteritis.

La contaminación química puede provocar irritaciones de piel y mucosas causadas por la acción de desinfectantes, principalmente el cloro, por el pH alcalino o por el contrario cuando el pH es ácido.

Prevención de infecciones.

La prevención de las infecciones en este medio exige actuar en dos niveles: recomendaciones higiénicas para los usuarios y tratamiento del agua de los vasos.

Recomendaciones higiénicas para los usuarios.

A los usuarios de piscinas de uso colectivo se les debe exigir que cum- plan una serie de medidas higiénicas previas al baño, Normas para los usuarios.

  1. Con carácter general conviene hacer las siguientes, ducharse antes del baño para no introducir en el agua elementos contaminantes, y después del baño, para evitar la sequedad de la piel y mucosas empleando un jabón de pH próximo al de la piel o sin jabón. También es aconsejable emplear cremas emolientes. Las personas con las mucosas excesiva- mente sensibles deberán, además, protegerse con gafas, tapones de oídos y evitar, en lo posible, la inmersión de la cabeza.
  2. Se deberán usar zapatillas de baño o playeras, cuando se utilicen las duchas de los aseos o vestuarios.
  3. Conviene utilizar toallas distintas para el descanso en el césped y para el aseo personal.
  4. Las personas que padezcan alguna enfermedad infectocontagiosa deberán evitar el uso de las piscinas.