No avanzo en mi entrenamiento

No avanzo en mi entrenamiento y son muchas las ocasiones en las que los entrenadores personales contestamos a esta pregunta o a cuestiones similares referidas a este mismo tema. Se podría hablar largo y tendido sobre los motivos que hacen que un entrenamiento funcione o deje de hacerlo, pero vamos a tratar de dar una explicación general clarificadora, sin extendernos demasiado y evitando hacer referencias a la preparación de un objetivo específico.
Es obvio que sólo hay tres elementos o variables a analizar que explicarían la eficacia o ineficacia a la hora de lograr una meta a nivel físico: Entrenador, Deportista (cliente), y Entrenamiento.
El entrenador. El deportista se debe asegurar de estar poniéndose en manos de un verdadero profesional de la actividad física, de una persona titulada con amplios conocimientos y experiencia contrastada que le garantice un plan de entrenamiento eficaz, saludable y supervisado en todo momento.
El deportista. Cuando una persona se decide a entrenar ha de ser plenamente consciente de que, con el entrenador y el entrenamiento adecuados, el éxito o la eficacia en la consecución de su objetivo depende completamente de su trabajo y su constancia.
El entrenamiento. Esta parte es el motivo principal del post (aunque daría para varios más). Como hemos dicho al comienzo, hablaremos de manera general, sin entrar a valorar como debe ser un entrenamiento específico para lograr un objetivo concreto
Por experiencia podemos decir que son muchas las personas que comienzan un plan de entrenamiento y por desgracia no consiguen su objetivo, y en la mayoría de casos, aunque la gente no lo sabe, la explicación a su fracaso está en el incumplimiento de dos o tres principios básicos del entrenamiento. De manera general podemos hablar de tres razones principales por las que una persona no logra los retos que se marca:
* La mayoría de personas que se pone a entrenar no alcanza la meta que se propuso inicialmente por no contar con la ayuda de un entrenador profesional que les programe un entrenamiento adecuado a sus capacidades y necesidades. (principio de Individualización y el de Especificidad).
* Otro grupo amplio de personas no consigue su propósito porque repite siempre una misma rutina de ejercicios,que un plan de trabajo de cuatro semanas es válido para siempre y les llevará al éxito. (Incumplen principalmente los principios de Individualizacón, Variedad y Sobrecarga progresiva / Supercompensación).
* Por último, puede hablarse de un tercer grupo, también numeroso, formado por las personas que no llegan a alcanzar su objetivo debido a que abandonan el entrenamiento vencidos por la desmotivación. No incumplen necesariamente ningún principio del entrenamiento (salvo el de Entrenamiento a largo plazo), pero lo lógico que es que con la ayuda de un profesional que les paute un entrenamiento adaptado a ellos, en el que se marquen retos a corto plazo y en el que se realice un trabajo correcto, con rutinas necesariamente variadas en ejercicios, cargas, intensidades… (principio de Variedad), no caigan en el desánimo tan fácilmente y consigan llegar mucho más lejos.
Quiero terminar remarcando una idea. En todo entrenamiento existe una planificación a largo plazo que establece las distintas etapas que se deben superar en función del objetivo pretendido (éstas fases pueden ser más o menos parecidas en cualquier entrenamiento: adaptación, volumen, recuperación…), pero es un error hacer una predicción exacta del tiempo real que se tardará en alcanzar una meta a nivel físico, ya que cada persona tiene sus circunstancias y su día a día.
El organismo de una misma persona responde a los estímulos del entrenamiento de manera diferente según el momento en el que se encuentre, haciendo que la velocidad de sus progresos varie, y obligando así al entrenador a reestructurar el entrenamiento, por lo que no se deben fijar fechas concretas, sino acotar plazos aproximados.